ESE ÚLTIMO SORBO INESPERADO

Me gusta un último sorbo de café, ese que es inesperado. Realmente piensas que ya te habías terminado el café. Un café que te has tomado como si nada, acompañado de calma, con un no pensar en nada o pensar en algo muy concreto. Ese tipo de café. Y suspiras hondo. Parece que tu reflexión ha llegado a su conclusión. Y entonces coges la taza, de forma automática, para recogerla, llevarla a lavar y si, con esa pizca de ganas de que quedase un sorbito… ¡Ahí está! Un culín. Ese último sorbo inesperado. Y te sorprende. Y te dispone a saborear esa sorpresa.

Algunas preguntas no tienen respuesta. Esto no implica que igualmente, te hagas esa pregunta. Puede llevarte a nuevas preguntas, incluso a preguntas de las que ahora si, tienes respuesta. Incluso puede que eso te lleve a un alivio, a despejar dudas, a clarificar decisiones, a una mayor calma. Algunas preguntas encontrarán así respuesta. Otras no. Sencillamente algunas no tienen respuesta o ya no es importante para mi encontrar esa respuesta. Me movieron. Me llevaron del porqué al para qué.

Ese último sorbo inesperado que me deja un sabor en la boca de que algo diferente puede pasar o puedo hacer que pase. Plantearme un siguiente paso.

No siempre lo tuve todo claro. No siempre lo tengo claro. En momentos últimos como en los últimos sorbos de café, siento que no hay siempre una claridad sobre lo importante, que además ahora, se impone. Se acumulan preguntas sin respuesta que no dejan espacio a la calma, a discernir, espacio para saber ¿Qué necesito para llegar a lo que ahora es lo más importante para mi? De hecho, ¿Qué es ahora lo importante para mí? ¿Qué significa importante para mí?.

Este último sorbo de café inesperado que me permite llegar a la calma necesaria, el respiro. Un último sorbo que está ahí para mi, inesperadamente, abriendo posibilidad, opciones y pasos que dar.

Ese último sorbo inesperado para vivir mucho este tiempo finito. Todos tenemos un secreto encerrado bajo llave en el ático del alma.

Estoy aquí para ti. Tienes voz. Te escucho lento.