Quiero estar a disposición de quien realmente se valora a sí mismo y poner mis valores a su servicio: la escucha, serenidad, empatía, respeto, confianza, amabilidad.
Te acompaño a través de conversaciones y cuestionamiento profundo, a abrir las puertas hacia ti mismo para conseguir ese objetivo, meta, cambio, estado que deseas. Buscar en ti los valores, motivación, creencias, obstáculos, miedos.
Dejar atrás capas y escudos. Ser honesto con uno mismo y así poder soltar aquello que ahora no necesitas y no te permite avanzar.

Estar acompañado ayuda a enfocarse en lo importante, no perderse en los pensamientos y emociones. Cuido que puedas hacerte responsable de ti mismo y decidas tomar las riendas de tu vida.
¿Alguna vez has tenido un amigo en la infancia que se sentaba a tu lado cuando el profesor, tus padres o alguien te reñía y/o estabas triste por lo que fuese?
Un amigo, o no tan amigo, pero que llegaba y estaba a tu lado cuando definitivamente estabas abatido, hundido, perdido, triste.
Ese alguien que solo venía, se sentaba y permanecía a tu lado, te daba la mano, al rato un abrazo y se marchaba.
¿Conoces o conociste a alguien así en tu vida?
Este es posiblemente uno de los primeros recuerdos que tengo de mí misma. Es mi esencia. Ese comportamiento es mi yo sin capas, sin juicios, sin escudos.