Yo hoy. YO hoy. Y solo hoy, bueno, igual mañana también. No puedo asegurarlo, ni tampoco negarlo. Todo empieza por ese paso, ese pequeño paso. ¿Porqué no hoy? Hoy es un buen día. Hoy me lo cuento así. Hoy es un buen día, un buen momento.
A ratos soy así y a ratos soy asá. En esto consiste, no tomarte demasiado en serio y responsabilizarte de ti mismo. Equilibrio, caída y levantamiento. Se vale incluso estar un rato tirado. A mi me vale.
Quizá ese primer paso lo di hace ya un tiempo. Seguro fue así y este es uno más. No es el más importante. Es curiosa la importancia de algo, cómo va y viene. Hoy lo hago importante, y es un paso minúsculo, pero yo lo hago importante para mí. Al menos hoy.
Como a mi misma, según me mire, soy importante, no soy importante, soy valiosa, soy una mierda. Equilibrio.
Por cierto, últimamente me miro. Me miro por dentro y cada vez me veo más, lo que gusta y lo que no gusta tanto. En su mayoría me gusto, me siento orgullosa de mi. Algo significará me dicen mis voces. (Otro día hablaré de mis voces). Significa un camino recorrido. Sinuoso, de espiral, de caída infinita, de golpe final y vuelta a empezar. La vida, me repito muchas veces, «la vida».
Esto va a ser, idas y venidas. Reflexiones con o sin sentido. Es mi espacio, hago y digo lo que en este día siento y pienso. Siempre es posible el cambio. Dejo volar reflexiones. Dejo volar a mis voces, siempre encerradas aquí arriba, que vuelen un rato libres. Libre, quiero sentirme libre, de ti y de mí.
Entonces…¿Para qué es esto? Para mi, para verme, para dejarme volar, para enseñarme que la vida es más divertida de lo que, a veces, me pienso. Y para disfrutar los seres cambiantes que somos, permitirme y si te atreves, permitirte tú y que me dejes acompañarte en los cambios, en la búsqueda de respuestas en tu interior. Yo lo hago y me divierto con ello, es lo que pretendo permitirme vivir y, si te lo permites y quieres que te acompañe, será un privilegio para mi.
Soy yo. Soy COHERENTEMENTE INCONSCIENTE.
Tienes voz. Te escucho.