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DELFINES DEL NORTE

Camiseta pintada a mano de una mirada

Yo, luz en la mirada

Camisetas con mensaje rotundo, cada una el suyo. Pintadas a mano. La camiseta del búho son de esos dibujos que cada vez me gusta más hacer, empiezas con un poco de miedo, no estás muy segura de cómo quedará, pero poco a poco el resultado final me sorprende. Por cierto, sí, pone exije, porque es un guiño a la persona que va dirigido, una de esas “cosas nuestras”.  Y la camiseta con frases rotundas también, no importa que sean frases que vuelen por las redes, son frases rescatadas de ahí pero hechas propias al llevarlas encima, al exponerlas así. En este caso pasamos de un vestido blanco sencillo, a un vestido propio, único, absolutamente personal.

Y esta semana, seguida de la anterior…y con vídeo!! ¡A tope! O más bien me temo que no…Son dos trabajos que coincide que van a reflejar, creo yo, muy bien las siguientes palabras.

No llego. Sí, es cierto, le doy muchas vueltas a las cosas. Pero eso no siempre es malo. Soy una persona que se quiere conocer mejor, quiere crecer y debido a que siempre tuve una autoestima baja sumado a otras circunstancias, alguien me enseñó herramientas para pensar, solucionar atascos emocionales cuando se me presentan, reconocer lo que siento y reconocer cuanto antes  miedos y o sentimientos que me paralizan. Aún con ellas tardo mi tiempo, vaya que si tardo!! Creo que llevo un tiempo con esto, un tiempo en el que me he quitado pesos de la mochila. Quitado límites autoimpuestos y limitaciones propias del legado del pasado. Fuera, fuera aquello que no me pertenece, fuera hipocresías, fuera obligaciones impuestas innecesarias, fuera pensar que siempre defraudo o no alcanzo lo que se esperaba de mí, fuera sufrir por relaciones que “deben” ser, que me dejen de importar aquellos a los que clarísimamente no importo, sus opiniones y sus “vacios”. Ya no espero, ya no me duele esperar algo y que no suceda, ya no lo espero y no me parece triste si no liberador. Se acabó. La primera que se quiere soy yo, con mis defectos y mis virtudes; soy capaz, lloro en el camino, muchas veces me siento sin fuerzas pero es a la fuerza como también se sigue, no queda otra, solo es cuestión de un poco de tiempo y de una pequeña red de apoyo, en la que a veces te tumbas un rato si hace falta y luego vuelves a saltar. Siempre me gustaron las camas elásticas, por algo será.  Y en estas estoy cuando me terminan de iluminar unas mujeres sabias y me pide una de ellas una camiseta con un lema, va a ser mi lema, me dice: “Anti supermujer”.   ¡Pues claro coñe!! ¡Eso es!  ¡Ahí está el final de tantas vueltas, pero ahora de verdad el final!    Y es que joder, es que ni quiero serlo. No, mentira, me encantaría poder llegar a serlo, pero no, no llego. Aceptalo, no, no vas a llegar, me repito a mí misma  no para hundirme sino para precisamente poder avanzar. Y mira que es así. Yo reconozco que no, que ni supermamá, ni supermujer, ni superhija, ni amiga de todos, ni superna! Supermoñas, supergili, supercabezona y superrayada, eso si. Ahí va a ser que si llego. Y una vez puestas estas cartas sobre la mesa, ahora…¿a que juego? Esa es la cuestión. A ser honesta y compasiva conmigo misma y dejar de exigirme ser esa supermujer. No es un fín de todo. Es solo dejar de exponerme así. Escribo según siento, pero no significa que no me lleve un tiempo que quizá sea oro.  Y no frustrarme y pagar mi frustración con quien quiero. Lo que además hace que me encuentre fatal conmigo misma. También es dejar de exponerme porque no quiero hacer daño, y a la vez no quiero estar midiendo mis palabras y sentimientos continuamente. No es justo. Se me quedan atrapados y me crecen.  Y por que quien me quiera conocer que me conozca, que hagamos por estar, por coincidir, que la vida nos dé tiempo juntos y la ayudemos a poner ese tiempo, que hay que poner de tu parte, eso está claro. Que si se me da un poco, doy mucho. Si se me dan las migajas o nada, sencillamente desaparezco y es muy posible (supercabezona, mmm…rencorosa? aunque eso ya son defectos mayores…mmm, no sé) que no vuelva a ese camino para reencontrarnos, no, seguiré el mio. “Chao pescao”

Las camisetas siguen por supuesto, esto adquiere un nuevo cariz, más comercial? ; más impersonal, lo sé. Pongo lo personal, TODA MÍ, en cada una de las prendas que pinto, eso quedará siempre, lo prometo.

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Esto será más comercial y así yo en mi vida personal podré tener más tiempo y estar más para aquellos que en ella quieran estar;  La luz en la mirada

SEGUIMOS NUESTRAS ESTRELLAS MIS DELFINES!!

Descripción

Esta camiseta pintada a mano para mujer muestra la cara de un búho.